Basta leer las descripciones de los canales para ver un patrón: varios de estos creadores no son YouTubers a tiempo completo. Latif dirige un restaurante indio en Cheshire y graba en su cocina. Daniel ShenSmith es abogado y asesor hipotecario cualificado. Sir Nick Faldo es comentarista de golf.
Jono Jones compite en bicicleta de montaña. Para ellos el canal es el escaparate de un trabajo que ya existe.
Cinco de las 25 descripciones incluyen una dirección de contacto comercial, y varias apuntan a un segundo canal o a un pódcast del mismo creador. Eso importa en la práctica: son personas con un proceso montado para recibir una propuesta de marca, no creadores a los que hay que llegar por un comentario.
La otra lectura interesante está en el reparto del engagement. La tasa media de los 25 canales mostrados es del 3.82% y la mediana del 3.36%, pero las dos tasas más bajas de la lista, un 2.04% y un 2.16%, están en un canal de recetas de 166.000 suscriptores y en un canal de entretenimiento de 2.1M. El tamaño por sí solo no explica la diferencia.